CÓMO PREPARAR TU PIEL PARA TOMAR EL SOL

CÓMO PREPARAR TU PIEL PARA TOMAR EL SOL
Posted in: Wellness

CÓMO PREPARAR TU PIEL PARA TOMAR EL SOL

Durante los meses de frío, la piel también necesita muchos cuidados para no estropearse y también para estar lista para el verano. ¿Cuáles son esos cuidados?

LA HIDRATACIÓN DE LA PIEL

La hidratación de la piel debe ser constante durante todos los meses del año. Así, tanto para proteger la piel del frío como para prepararla para el sol del verano, es necesario seguir una rutina de hidratación. De esta manera, conservaremos la tersura y elasticidad de la piel sin importar la estación en la que nos encontremos.

Una correcta hidratación de la piel puede conseguirse de varias maneras: mediante cuidados específicos y la alimentación. Consumir frutas y verduras nos ayudará a mantener nuestro cuerpo hidratado y también la piel. Así, beber agua constantemente y evitar la ingesta de alcohol también ayudará a nuestro organismo, y más en concreto a la piel, a retener el agua que necesita.

EXFOLIAR LA PIEL

Para una hidratación intensa, lo primero que debemos hacer es tener la piel limpia. Exfoliar la piel y prepararla para un tratamiento posterior hace que se intensifiquen los efectos de ésta, aunque hay que ser prudente: si exfoliamos demasiado podemos volver la piel muy sensible y conseguir que se estropee con más facilidad con los cambios de temperatura.

Además, los diferentes cuidados faciales y corporales así como los pequeños electrodomésticos junto a cremas hidratantes nos ayudarán también a cuidarla por fuera. Existen múltiples aparatos como cepillos eléctricos, scrubs,  limpiadores, humidificadores, etc. que nos ayudan a purificar y limpiar la piel del rostro a diario como una rutina de belleza y también de relajación. Además, el uso de cremas hidratantes tanto de día como de noche supondrá un plus de hidratación, firmeza y cuidado para la piel.

PROTECCIÓN SOLAR

Por otro lado, además de la hidratación, la protección solar es importante tanto en invierno como en verano y no debemos olvidarnos de ella. De esta forma, si cuidamos nuestra piel en invierno correctamente, evitaremos la creación de manchas y quemaduras que destacarán más y nos afearán cuando la piel se ponga morenita en verano. Usar cosméticos y cremas (tanto para el rostro como para el cuerpo) con protección a los rayos UVA nos ayudará a cortar este problema de raíz.

No solo la piel del cutis sufre durante el invierno, ya que también es necesario cuidar la piel de otras zonas sensibles del cuerpo, de forma que estén perfectas cuando queramos lucirlas en verano. Los codos, las manos y también las rodillas poseen una piel delicada que hay que cuidar e hidratar. De esta forma podemos usar cremas y aceites especiales para mantenerlas perfectas. En cuanto a la piel de los pies, además de hidratar es fundamental usar limas eléctricas y aparatos especializados en pedicura para mantenerlos suaves y perfectos para la playa y la piscina el próximo verano.

Además de los cuidados convencionales, existen multitud de tratamientos que deben llevarse a cabo para preparar la piel con antelación a la llegada del sol y el calor. Por ejemplo, los tratamientos de dermoabrasión, la fototerapia o los tratamientos anti-edad intensivos son eficaces, pero es mucho mejor realizarlos durante los meses de frío.

De esta manera, la piel se suavizará y los resultados serán mucho más positivos si evitamos el sol del verano durante unas semanas después de realizarlos.

CUIDADO DE LA PIEL

Por último, para un buen cuidado de la piel, el cuidado de la higiene y sus rituales también es fundamental. En cuanto al cutis, es necesario eliminar los restos de maquillaje todos los días ya que estos pueden resecar y estropear la piel, impidiendo que respire adecuadamente. Además, por otro lado, las manos también necesitan atención extra: lavarlas siempre que puedas con jabón hidratante aplicando cremas después hará que luzcas unas manos, dedos y uñas perfectos. Si no lavamos las manos asiduamente, la suciedad que se acumula puede resecar la piel y también las cutículas afeando su aspecto.

En cuanto a la rutina higiénica corporal, lo mejor es no usar agua demasiado caliente y productos hidratantes adecuados a nuestro tipo de piel (seca, mixta o grasa). De esa manera estaremos aportando a la capa exterior de nuestra piel la hidratación y nutrientes que necesita y no la resecaremos más de lo que lo hacen los cambios bruscos de temperatura.

En resumen, cuidar nuestra piel en invierno para que no sufra demasiado con la llegada del calor y el sol es algo muy importante, sobre todo para prevenir arrugas prematuras y otros problemas como sequedad y tirantez. Cuidar tu piel no es difícil, solo requiere saber qué es lo que necesitas para mantenerla perfecta: ¡puedes proponértelo como propósito de año nuevo!

7 years ago
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